12 diciembre 2011

Vehículos eléctricos.- El impuesto de circulación va desapareciendo de los eléctricos

Vehículos eléctricos.- Poco a poco los vehículos eléctricos ganan terreno. Sin duda, las ayudas son fundamentales puesto que la infraestructura no fomenta la compra (por el momento),  así que ya se están buscando nuevas fórmulas de incentivar el uso de éstos.

El impuesto de circulación se añade a las subvenciones de las que se benefician los eléctricos. Varias son las ciudades españolas que se adjuntan a estas ayudas apostando así por su desarrollo.

Hoy, el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna ha anunciado que la bonificación pasará del 50% al 100%, es decir, los coches eléctricos no pagarán el impuesto de circulación.

Otras ciudades ya disponen de este tipo de bonificaciones. En Madrid cuentan con la bonificación máxima en el impuesto de circulación. Por otro lado, en Barcelona se benefician de una subvención del 25% de la cuota de este impuesto, tanto los eléctricos como otros vehículos que utilicen como combustible gas natural, biogás, comprimido, metanol, metano, hidrógeno o derivados de aceites vegetales, tipo turismo, en función de la clase de carburante que utilicen y las características del motor, en razón de su incidencia en el medio ambiente.

En Cuenca disfrutan también de una bonificación del 100% del impuesto en el primer año y de un 50% en los siguientes, sin fecha límite; y en Valladolid se otorgarán beneficios fiscales tales como un descuento del 75% en el impuesto de circulación.

Actualmente, FITSA (Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad en el Automóvil) es la entidad que se encarga de gestionar las solicitudes de estas subvenciones para la compra de vehículos eléctricos.
Son solo algunos ejemplos que se dan por España, te recomiendo que te informes en tu comunidad porque seguro que  te puedes beneficiar de ayudas como éstas si te decides en la compra de un vehículo eléctrico.



Beatriz Rodrigálvarez Vicente

08 diciembre 2011

Vehículos eléctricos.- París presenta el Autolib, un nuevo servicio de alquiler de vehículos eléctricos, sin ruidos ni olores desagradables.  Funciona igual que el sistema de bicicletas públicas que la ciudad puso a disposición de los ciudadanos en 2007. El usuario retira el vehículo de una de las 200 estaciones que dan servicio y la devuelve en otra cualquiera. Además, 45 localidades se han incorporado a esta iniciativa. Sólo hay que pagar un abono mensual de 144 euros al año, 15 euros por el semanal o 10 euros por el diario; hay que decir que cada media hora circulando los parisinos tendrán que pagar 5 euros.

Muchos usuarios afirman que es un coche como cualquier otro, no contamina y es muy agradable de conducir. No tienen temor a llegar al punto de venta y verse sin uno de ellos puesto que la flota  de 250 eléctricos dará servicio suficiente para cubrir las necesidades en esta fase inicial del producto.

El encargado de fabricar estos vehículos eléctricos ha sido la compañía Bolloré. Tienen una autonomía de 250 kilómetros, lo que nos da para varias horas circulando por la ciudad y periferia. Un sistema incorporado ayuda al conductor a saber dónde encontrar el punto de estacionamiento más cercano.

¿Ventajas? Os doy una ventaja clave y que nada tiene que ver con “cuidar el medio ambiente” (para los más reacios), ¡el parking! Se acabó dar vueltas constantemente buscando una plaza libre (con el gasto de combustible que ello conlleva) y, además, tener que pagar por ella. El importe del abono es elevado pero si tenemos en cuenta lo que un usuario gasta en combustible al mes este factor no tiene ninguna importancia. Además, el importe del abono se corresponde con el sueldo de los franceses por lo que ellos sí, pueden pagarlo sin problemas. No obstante, decir que un español medio se puede llegar a gastar el doble, de los 144 euros al año del bono parisino, en combustible para su coche en un mes.

El objetivo del Ayuntamiento de París es que estos vehículos eléctricos sustituyan a uno de cada cinco. ¿Lo conseguirán?  

En España creo que esto va para largo, al menos en Madrid. El Ayuntamiento ni si quiera ha puesto aún un sistema de alquiler de bicicletas público, por no decir un carril bici por el centro que una las calles principales. Eso sí, tenemos el honor de tener un nuevo salón de plenos donde discutir si la tarima flotante hace juego con las butacas.


Beatriz Rodrigálvarez Vicente