Sí, sé que esta entrada es larguísima pero es necesario un poquito de historia para poner en su sitio a algún que otro periodista que ha perdido los papeles...
Volvamos unos años atrás, concretamente a 1888. Bertha Benz, quien fuera mujer del inventor de los cuatro ruedas Carl Benz, disfrutaba de una excursión con sus dos hijos desde la ciudad alemana de Mannheim hasta Pforzheim montados sobre un Benz Patent-Motorwagen Nº3. Durante el trayecto se vieron en la necesidad de llenar el coche con combustible y decidieron parar en una farmacia de Wiesloch para comprar un derivado del petróleo. Y así asistieron los allí presentes al primer repostaje de la historia.
Como es lógico, la infraestructura de gasolineras no existía. Eso tienen en común los inventos, que primero se inventan, se comprueba si funcionan, y luego se forma toda una red de servicios en torno a ellos. Volviendo al tema, 2.500 establecimientos de todo tipo (y muy lejanos a lo que hoy conocemos como gasolineras) vendían el brebaje que alimentaba sus vehículos. Las primeras gasolineras aparecieron años más tarde, a medida que aumentaba el parque automovilístico.
La moraleja de la historia va dirigida a cierto artículo de El Mundo, que se dedica a contraer la evolución del mercado inyectando miedo a los que apuestan por un transporte ecológico. En su artículo afirma que se necesitan construir 30.000 puestos de recarga para abastecer a todos los vehículos que tiene previsto subvencionar el Estado, en su opinión más de los que debería.
Como bien dice el artículo, el IDAE subvencionará el 40% del coste de instalación de los puntos de los surtidores pero el Gobierno deja a disposición de las autonomías la iniciativa para actuar. Pues bien, el Ayuntamiento de la comunidad de Madrid firmó acuerdo con Endesa para instalar 280 puntos de recarga. Este proyecto se financia con el 42% de IDAE y el 57% con capital privado demostrando así que, si nos organizamos por preferencias, Autonomías y empresas privadas pueden llevar a cabo la evolución en este campo sin necesidad de ser agoreros.
El tres de Mayo se aprobó en el Congreso de los Diputados una proposición aprobada por UNANIMIDAD en la que se daba luz verde al Gobierno a desarrollar la estrategia integral para el impulso del vehículo eléctrico en España. La propuesta incluye la ayuda a empresas y particulares para la adquisición de los vehículos, la regulación de la legislación de la recarga energética
El artículo, además, se inventa el término “síndrome de la ansiedad del enchufe” tomando a los usuarios por tontos. Cuando compras un coche sabes perfectamente que posibilidades tienes con él. Conoces qué tipo de gasolina necesita y hasta muchos usuarios quieren repostar únicamente en cierta marca de gasolineras. ¿Hay gasolineras de un solo tipo cada 100 metros? Creo que no… Los clientes son conscientes antes de salir de su casa de dónde quieren repostar y conocen dónde están esos puntos de repostaje, además de la autonomía que tiene su vehículo para llegar a la siguiente estación. De todas formas, no se puede comparar la mentalidad de un usuario de vehículo eléctrico que la de un usuario de vehículo convencional.
Aparte de todo esto, obivo es que las infraestructuras aun no son competentes si en un futuro la mayoría de nuestros vehículos fuesen eléctricos. La tecnología evoluciona y ya se está invirtiendo en nuevos puestos de recarga rápida tipo "maquina de café", entre otros proyectos. A más ventas de coches eléctricos, más puntos de recarga encontraremos. De momento, los coches eléctricos han sido concebidos como coches de ciudad, precisamente por su poca autonomía y por haber pocos puntos de recarga. Poco a poco esta visión cambiará. No podemos pretender que, lo que hace un año era un prototipo de coche eléctrico, hoy sea un turismo eléctrico que nos lleve a Roma por todos los caminos.
Para más información, decir que se pueden consultar los puntos de recarga por Internet. Numerosos son los que se están sumando a estas iniciativas. Google es uno de los primeros creando una aplicación de cartografía Google maps donde se pueden consultar los puntos de recarga. Además, IDEA también dispone de un mapa de información.
No se si el autor de dicho artículo del diario El Mundo se habrá leído una ficha técnica de algún vehículo eléctrico, pero dispone ahí de toda la información que le pueda mermar su “síndrome de la ansiedad del enchufe”. Como los km de autonomía, el número de horas de carga,…Cada coche tiene una autonomía y eso hace que se adapte a las necesidades de cada conductor que sabe perfectamente si podrá llegar a sus destinos, primero antes de comprar un coche, y segundo antes de salir de casa.
Y por último, si el susodicho sigue con su síndrome del enchufe perdido (o como quiera llamarlo) decirle también que existe un sistema de carga llamado Quickdrop. Este sistema consta de estaciones de cambio de batería en 3 min y que ya se están desarrollando en Dinamarca e Israel. Además, se puede recargar tu vehículo eléctrico en casa.
Beatriz Rodrigálvarez